Cómo motivar a tu pareja a entrenar

Si realmente te estás tomando en serio tu rutina de entrenamiento, definitivamente necesitas tener un compañero a tu lado. Y aquí te explicamos por qué…

Responsabilidad

A las pocas semanas de empezar tu plan de entrenamiento, vendrá la inevitable oleada de excusas para evitar pisar el gimnasio. Te harás creer que estás muy ocupado o demasiado cansado para cumplir con el objetivo que te habías impuesto. Y aquí es donde entra tu compañero de entrenamientos. Aunque puede ser fácil dejarte llevar por la pereza, no es tan fácil dejar tirado a tu compañero con el que llevas entrenando tantos días. Cuando sabes que alguien cuenta contigo, es mucho más probable que te presentes y te esfuerces en conseguirlo. 

Mejor rendimiento

Nadie quiere parecer un flojo cuando hay gente mirando. Tu compañero será tu animador y te motivará constantemente para que te esfuerces más de lo que harías en solitario. Por otro lado, una competitividad sana os ayudará a ambos a ponerlos las pilas, mejorando vuestra fuerza y resistencia más rápidamente. Así, alcanzareis y superareis vuestros nuevos objetivos, creando un reto entre ambos y estando motivados. 

Camaradería

Aunque esta palabra suena un poco antigua, es la mejor forma de describir la relación que construirás con tu compañero. Es más divertido entrenar acompañado que solo, tener una conversación banal, reirte un poco y tachar esa sesión de tu lista de cosas pendientes, lo cual hace que te sientas más fuerte tanto física como mentalmente.

Variedad

Tener un compañero de entrenamiento te hará probar nuevas cosas y salir de tu zona de confort. Además, añadir variedad es importante porque ayuda a prevenir lesiones, aumenta tu nivel de forma general al entrenar distintos músculos de diferente manera y además mantiene tu entusiasmo e interés. Procura cambiar de rutina con novedades y variantes de los ejercicios a los que te acostumbres. Cuando disfrutas del entrenamiento, es mucho más sencillo que mantengas la constancia. 

Ahorro

Muchos gimnasios y centros ofrecen descuentos por llevar a un amigo contigo. Incluso es más fácil que podáis contratar a un entrenador personal reduciendo el coste por persona, además de disfrutar mucho más la experiencia.

Seguridad

Estés en el gimnasio o entrenando en exterior, tu compañero te ayudará a estar seguro. Por ejemplo, cuando entrenes con pesos abundantes, tu compañero te ayudará a controlar la postura y estará a tu lado en caso de que necesites asistencia. En el exterior, será ese par de ojos extra que hará que ambos estéis lejos de cualquier peligro que pueda haber. 

Dos cabezas son mejor que una

Entrenar con un amigo es una forma sencilla de mejorar tu forma física. Sin embargo, quizás lo más importante es la conexión y la unión que se crea con esa persona. Los seres humanos necesitamos del contacto y la comunicación con otras personas, nos gusta tener ese sentimiento de pertenencia y amistad. Entrenar con un amigo no solamente es bueno para obtener tus objetivos físicos, sino que también es bueno para tu mente y para tu espíritu.