¿Es mejor entrenar por la mañana o por la noche? 1

Probablemente muchas veces hayas escuchado que entrenar a primera hora del día te activa, por lo que es útil realizar actividad física antes de trabajar o estudiar. También habrás escuchado que por la tarde el cuerpo está “caliente” y es más fácil evitar lesiones. Entonces, ¿cuándo deberías entrenar? ¿Eres capaz de ir al gimnasio a las siete de la mañana o prefieres dejarlo para las últimas horas del día? Aquí te cuento los beneficios de cada opción y cuál deberías elegir.

Cada opción tiene sus beneficios propios, pero solamente una será la adecuada para ti. 

Sale el sol, ¡hora de hacer deporte!

Los entrenamientos mañaneros son una buena opción para empezar tu día y acelerar tu metabolismo desde primera hora de la mañana. Si quieres perder peso y tienes un día muy ocupado, ir al gimnasio nada más levantarte puede ser una muy buena opción. Recárgate con un desayuno saludable, como avena, huevos con tostadas y algo de fruta para darlo todo en el gimnasio. Entrenar por la mañana te dará un chute de energía, activará tu cerebro y mejorará tu estado de ánimo.

¿Y si no tengo tiempo por la mañana?

No pasa nada, los entrenamientos vespertinos también tienen sus ventajas.

Beneficios de entrenar por la tarde

Entrenar por la tarde es una buena opción para acabar tu día desconectando de tu trabajo, tus estudios o tus múltiples recados. Tanto si te gusta remar, boxear, hacer pesas o asistir a una sesión de crossfit, hacer actividad física por la tarde tiene muchos beneficios para tu salud: los estudios muestran que ayuda a dormir mejor por la noche y liberar estrés. Si has tenido un día duro en la oficina, puedes descargar golpeando un saco o saltando al cajón con todas tus fuerzas. 

¿Y qué pasa a mediodía?

Si en tu caso la única hora del día a la que te viene bien entrenar es a mediodía, no te preocupes, es una excelente opción. Asegúrate de comer algo ligero al menos una hora antes de entrenar y disfruta del ecuador de tu día moviéndote. Además, si comes después del entrenamiento, tu cuerpo absorberá esos nutrientes mucho más rápido y hará que tus músculos se recuperen mucho antes.

Cada persona es única

Si bien cada persona tiene unos ritmos diferentes, es cierto que el cuerpo acaba acostumbrándose a lo que le enseñemos. Quizás te cuesta horrores levantarte una hora antes para hacer deporte, pero te aseguro de que al cabo de dos semanas tu cuerpo se acostumbrará y notarás que llegas al trabajo mucho más espabilado que con dos cafés.

En definitiva, no hay una hora mejor o peor para hacer deporte, lo importante es a la que tú puedes hacerlo y te sientes bien. Si realizas deporte por la mañana, puedes notarte menos flexible y deberás calentar más ya que tus músculos, como tú, están “medio dormidos”. Si entrenas por la noche, quizás notes el cansancio de todo el día y te alteres mucho antes de ir a dormir. Encuentra tu momento óptimo y recuerda: lo único que no es opcional es entrenar.