¿Es mejor caminar o correr?

Buenas noticias: tanto correr como caminar tienen numerosos beneficios. Cualquier cosa que te haga moverte y aumentar las pulsaciones es algo positivo, desde los que quieren cuidarse hasta los que necesitan perder peso a toda costa. Pero, ¿es una actividad mejor que la otra? La respuesta corta es: depende. A continuación te explicamos por qué cada caso es diferente para que puedas saber cuál o en qué momento una es mejor que la otra para ti.

Running para los que eligen la vía rápida

Correr es a caminar lo que el HIIT (entrenamiento interválico de alta intensidad) es a un ejercicio aeróbico. De hecho, tendrías que caminar el doble de lo que corres para quemar la misma cantidad de calorías. 

Sin prisa pero sin pausa

Obviamente, te puedes poner en forma mucho más rápido corriendo, pero también es más probable que acabes lesionándote. Los corredores, especialmente los que se preparan para pruebas de larga distancia, se lesionan bastante a menudo. El simple hecho de correr o botar en el pavimento hace que tus articulaciones sufran un gran impacto y tengan riesgo de lesión. También existe el riesgo, menor pero presente, de caerse.

Cuando te mueves rápido tu tiempo de reacción es más lento, así que cualquier rama o acera poco uniforme puede causar que acabes en el suelo. En definitiva, caminar es mucho más seguro cuando se trata de lesiones de cualquier tipo o caídas inesperadas. En resumen, si te lesionas corriendo te verás obligado a hacer reposo, así que hay que pensarlo bien.

Aumenta tu salud cardíaca con ambas opciones

Tanto caminar como correr te ayudan a gestionar el estrés, prevenir enfermedades crónicas y mejorar tu salud cardiovascular. Sin embargo, correr tiene una peculiaridad. Practicar esta actividad demasiado (por ejemplo, preparar y correr un maratón) puede reducir la salud cardíaca.

Los corredores no deben excederse, por lo que se recomienda combinarlo con otro tipo de entrenamientos como nadar o realizar ejercicios de yoga, que harán que las articulaciones puedan trabajar sin ese impacto. Además, es importante respetar los días de descanso.

Combinar caminar y correr, la mejor opción

No tienes que serle fiel a ningún tipo de entrenamiento. Aumenta la intensidad de tu caminata diaria mezclándola con un minuto de running por cada bloque, más o menos. Prueba también esta rutina para evitar sobrecargarte en tu carrera diaria, para aumentar la distancia y para mejorar la resistencia. Realiza un minuto andando por cada kilómetro y medio corriendo, apróximadamente. 

Además, hay otro gran beneficio si combinas caminar y correr: alternar la intensidad es básicamente realizar una rutina HIIT, lo que te ayudará a quemar más calorías y mejorar el rendimiento de tu entrenamiento. 

Tanto correr como caminar mejoran la forma física general y mejoran la salud. Caminar es apropiado para todos los niveles, así que es la mejor forma de iniciarse en el deporte o retomarlo tras una temporada de vida sedentaria. Por otro lado, correr añade intensidad y hace que esos beneficios se vean a corto plazo. Para obtener los mejores resultados, combina ambos.