Desmontamos mitos: comer más puede hacerte perder peso

Contar calorías no funciona, ni tampoco morirte de hambre o privarte de esas comidas que tanto te gustan. Así que, cuando se trata de perder peso, ¿cuál es la fórmula mágica para perder y mantener ese peso a lo largo del tiempo? Resulta que comer más puede ayudarte a perder MÁS. Son todo ventajas, siempre que lo hagas de la manera correcta.

Las pequeñas comidas son la clave

La buena noticia es que tu cuerpo necesita carbohidratos para obtener energía y, por otro lado, grasas y proteínas para el cerebro, la piel, los ojos y los músculos. La mala noticia es que la mayor parte de las personas que hacen dieta se saltan las grasas saludables y los hidratos de carbono que necesitan (como frutos secos, patatas o cereales integrales) para perder peso.

Comida Saludable Asiática para perder peso
Comida Saludable Asiática

Puede que pierdan un poco de peso al principio (sobre todo líquidos), pero como su cuerpo está constantemente pasando hambre (el resultado de comer demasiado poco), al cabo del tiempo se sienten débiles y como resultado, comen de más (aumentando de peso). La realidad es que hay una manera mucho más fácil, deliciosa y satisfactoria de perder peso: comer pequeñas mini comidas a lo largo del día (cada dos o tres horas, siendo la cena la última).

Cuando comes frecuentemente pero en porciones más pequeñas te mantienes satisfecho y además, aceleras tu metabolismo manteniéndolo en un estado óptimo.

La mejor combinación de alimentos para no ganar peso

No solamente cuentan las comidas que ingieres, sino el tipo de comida, especialmente combinadas de la forma adecuada. Si haces esto correctamente, lograrás comidas que satisfacen tu apetito y te sacian. Por ejemplo, perder peso con comidas frecuentes significa que comes buenos hidratos de carbono (patatas, avena, fruta, legumbres), grasas saludables (aguacate, aceite de oliva, frutos secos y quesos) y buenas fuentes de proteína (yogur, huevos, carne magra de pollo, atún o gambas; espinacas, guisantes, carnes blancas, etc).

Si crees que las grasas son malas para perder peso, atento al dato: las grasas no hacen que engordes. De hecho, son esenciales para la salud cerebral y para tener los dientes y el pelo fuerte. Los hidratos de carbono (principalmente los simples) son los que te hacen ganar peso, acompañados de una gran ingesta de azúcar.

Come más de esta forma (y no de la otra)

Ya que comer los alimentos adecuados de una manera más frecuente puede conducir hacia la pérdida de peso (la moderación es la clave), los hábitos alimentarios correctos en el día a día es donde radica el éxito de la pérdida de peso.

Aquí hay algunos consejos para que puedas empezar, así acelerarás tu metabolismo, incrementarás tus niveles de energía y comenzarás a esculpir ese cuerpo delgado y tonificado que siempre quisiste:

  • Come en la primera hora después de levantarte. Activa tu metabolismo con una tostada de huevo y aguacate o un bol de avena con frutos rojos.
  • Incluye proteínas, grasas e hidratos de carbono en todas las comidas. Es una mezcla poderosa de nutrientes que hará que comas menos durante el resto del día, porque siempre estarás saciado (en lugar de morir de hambre contando calorías).
  • Conforme avanza el día, ve disminuyendo los hidratos e incrementando tus proteínas. Ingerir más hidratos en la primera parte del día te dará energía que podrás quemar antes de acostarte. Hacia el final del día, céntrate más en las proteínas.

No hay una fórmula mágica para perder peso, pero comer pequeñas comidas a lo largo del día harán que controles tu apetito e incluso pueden hacer que tus antojos varíen hacia otros más saludables. Al cabo de pocas semanas siguiendo estos consejos e incluyendo alimentos saludables y nutritivos en tu dieta harán que te sientas mejor contigo mismo. Nada sienta mejor que tener un cuerpo y una mente sanos.

¿Se te ocurre algo mejor que comer más para perder más?