Como perder grasa abdominal sin contar calorías

De todas las partes del cuerpo en las que la grasa se nos resiste, el abdomen suele ocupar uno de los primeros puestos en la lista. Si tu barriga es tu problema principal, atento a estos consejos que te ayudarán a perder ese famoso “flotador” y lucir palmito.

Adquiere nuevos hábitos de vida

Lo creas o no, los niveles altos de estrés y la falta de sueño contribuyen a aumentar la grasa abdominal. Si tu barriga está creciendo en proporción a tus niveles de estrés, es hora de hacer un cambio. Prueba esto: reevalúa tus tareas pendientes y tus prioridades. Quizás ha llegado la hora de reducir esta lista si te sientes desbordado y agobiado. Respira hondo y repite un mantra positivo cada vez que te lavas las manos. Considera apuntarte a yoga, tai chi o caminar, ya que todas estas actividades son suaves para tus articulaciones y perfectas para acelerar el metabolismo, además de ayudarte a reducir los niveles de estrés. Intenta dormir 7 u 8 horas cada noche. Los malos hábitos de sueño hacen que adquieras malos hábitos en la comida y que aumenten tus niveles de estrés. Los estudios han demostrado que los niveles altos de estrés aumentan el cortisol, una hormona que contribuye a la creación de grasa abdominal.

Come despacio y controla el gas

Cuando comes rápido puedes tragar más aire, lo cual hace que tu vientre esté más hinchado. Las bebidas gaseosas y los chicles también causan hinchazón en la barriga. Escoge bebidas como el agua, que te mantiene hidratado y además ayuda a mantener tus niveles de calorías más bajos y a reducir la cintura. Los alimentos ricos en agua, como el pepino o la sandía, son excelentes para hidratarte si te resulta difícil consumir la cantidad diaria adecuada de agua (2,5 litros aprox). El calcio de la leche también puede ayudar. Los estudios han constatado que el calcio contribuye a mantener un peso correcto.

No olvides la fibra

El estreñimiento es el gran enemigo de un vientre plano. Mantén tu tránsito con un mínimo de 25 gramos de fibra al día. Las mejores fuentes de fibra incluyen la fruta, la verdura y las legumbres. Opta por las que menos gas causan para conseguir tu objetivo. Si consumes legumbres, déjalas a remojo la noche de antes y combínalas con especias para reducir las flatulencias. 

Muévete

El ejercicio que haces en el gimnasio no es el único que cuenta. Cada movimiento ayuda: se llama NEAT o “non-exercise activity thermogenesis”. NEAT significa la energía que gastas o que quemas haciendo tareas rutinarias como barrer, mandar un email, preparar comidas o levantarte al aseo mientras trabajas. Estos pequeños movimientos se añaden a tu quema calórica diaria y hacen que tu vientre se reduzca poco a poco. 

Haz kettlebell swings

Sí, los kettlebell swings son ejercicios, pero son altamente efectivos. En unos pocos minutos al día puedes quemar grasa, calorías y tonificar todo tu cuerpo (sí, tus abdominales también).

Si bebes, solo una copa de alcohol

El alcohol actúa como un balón en la barriga. Si estás tratando de perder grasa abdominal, baja la cantidad de copas, cañas o vinitos. Lo notarás más y antes de lo que pensabas.

Dale una oportunidad a estos consejos, seguro que hay alguno que puedas empezar hoy. En cuanto te des cuenta de que tu abdomen se empieza a deshinchar y a reducir, que te sientes mejor cuando te pones unos vaqueros y que pierdes peso, te animarás a realizar un esfuerzo más grande. Ha llegado la hora de que dejes de odiar tu barriga, ¿empezamos?