Como motivarse en los primeros entrenamientos

Sean cuales sean tus objetivos, como perder peso, mejorar el tono muscular, aumentar la fuerza o simplemente sentirte mejor, la clave es saber cómo mantener la motivación en esos altibajos que encontrarás en tu día a día. Aquí te traemos unos consejos para que no tires la toalla.

Estar motivado: ¿cuál es el problema?

Piernas tonificadas. Abdominales marcados. Resistencia. Fuerza. Un cuerpo en forma. Puedes tener cualquiera o varios de estos objetivos pero… ¿tienes motivación para conseguirlos? Quizás te has tomado una pausa en tu rutina de entrenamiento o te has saltado tu clase de HIIT ya doce veces. Sea cual sea tu caso, aquí tienes unos consejos para volver a la carga:

  • Ten claro por qué empezaste a entrenar: para perder peso, para reducir tu colesterol, para mejorar tu movilidad o simplemente para poder lucir esos vaqueros que tanto te gustan. Es importante que nunca pierdas el foco de qué te hizo levantarte del sofá el primer día y ponerte tus deportivas.
  • Identifica los factores desencadenantes: todos tenemos algunos factores medioambientales, mentales o sociales que nos apartan del buen camino y hacen que dejemos de trabajar en nuestra salud. Puede ser saltarte tu rutina cardio para tomarte unas cañas con tus compañeros o cenar una pizza mientras ves Netflix porque has tenido un día muy duro. Estos desencadenantes hacen que nos desmotivemos.

Solución: presta atención a esos factores. Escribe qué cosas te hacen tirar la toalla y dejarte vencer por la pereza. Ser consciente de ello te ayudará a volver a recordar tu reto y vencer a esos enemigos para que no te controlen. 

  • Se consciente de lo que haces escribiendo tu rutina diaria. Tener un registro de todos tus esfuerzos te ayudará a mantener la motivación. Pésate cada dos días y apúntalo. 
  • Levántate más temprano. Los estudios indican que las personas que se levantan 45 minutos antes para entrenar y después ingieren un desayuno saludable pueden perder hasta una media de 1kg más que las personas que no lo hacen. Empezar tu día con una rutina saludable es una forma muy efectiva de mantener tu motivación. Empezar tu día durmiéndote y corriendo para llegar a tiempo al trabajo es estresante- y muy desmotivante.
  • Date pequeñas recompensas: al final todos necesitamos que nos premien por  hacer las cosas bien, pero quizás tengas que hacerlo tú mismo. Intenta que estos premios no vayan en contra de tus objetivos (por ejemplo, cómprate unos pantalones en lugar de irte a cenar hamburguesas). 

No olvides incorporar la diversión y la variedad en tus entrenamientos. Cada vez que retas a tu cuerpo en el entrenamiento, superarás ese momento de pereza y poco a poco será mucho más fácil mantener la motivación. Eso sí, si haces que sea ameno y divertido, el éxito está garantizado.