Conseguir el Pump muscular

¿Puede alguien que no sea culturista entusiasmarse entrenando los músculos en el gimnasio? 

Quizás has escuchado la jerga del gimnasio y te preguntas por qué hay tanto bombo sobre el famoso “pump”. Nuestro querido Arnold Schwarzenegger fue de los primeros en ponerlo de moda cuando, pese a desconocer la ciencia de la hipertrofia muscular, se hacía cada vez más grande. Los culturistas quieren conseguir ser más grandes, más rápidos y mejores en poco tiempo, de ahí la expresión “pump”, que es su manera de hacerlo. En otras palabras, los músculos parecen más grandes, notablemente más grandes, con el pump. Pero… ¿puede una persona amateur conseguir esto? La respuesta es sí.

¿Cómo conseguir el pump muscular?

Los músculos con “pump” parecen más grandes por el esfuerzo. Este aspecto lo puedes conseguir entrenando en el final de tu rutina hasta que llegues al fallo muscular. Mientras trabajas, tus vasos sanguíneos se expanden y tu corriente sanguíneo aumenta, haciendo que tus músculos parezcan más grandes y los sientas más apretados. Al menos temporalmente, eso sí. Asegúrate de estar bien hidratado, ingiere hidratos de carbono de calidad y descansa al menos ocho horas por la noche antes de empezar tu entrenamiento. Solamente de esta manera podrás obtener los mejores resultados. 

¿Y para los no culturistas?

No hace falta que levantes peso para experimentar este subidón muscular. Los meros mortales pueden alcanzar esta sensación en el gimnasio combinando ejercicios cardiovasculares y de peso corporal. 

El HIIIT – High Intensity Interval Training- alterna momentos de máxima intensidad con otros de recuperación o baja intensidad. Piensa en la diferencia entre hacer un sprint o andar, eso es básicamente una manera de hacer HIIT. Si añades un entrenamiento HIIT a tu rutina habitual puedes aumentar la sensación de trabajo muscular y conseguir estar en forma de una forma más rápida. 

Por otro lado, los ejercicios de peso corporal tienen dos ventajas: coste y conveniencia. Ni necesitas comprar nada para hacerlos, ni estar en un gimnasio. Puedes hacerlos en cualquier momento y lugar, ya que solo necesitas tu propio cuerpo para obtener los mejores resultados. Añade planchas, sentadillas, flexiones, zancadas, fondos de tríceps y abdominales a tu rutina habitual. 

Nunca dejes de retarte

Al igual que los culturistas, tendrás que trabajar al máximo de tu capacidad. Anota tu progreso y fíjate retos que conseguir. Una forma más divertida de hacerlo es buscar un compañero de entrenamientos o un entrenador personal. De esta manera, te asegurarás de vencer a la pereza y no quedarte estancado en tus objetivos. Cuando tienes unos objetivos claros, un entrenador o esa sana competitividad entre tu compañero y tú hará que te esfuerces para conseguir mayores resultados. 

Puedes verte fuerte y marcado incluso si no eres culturista. Eso sí, las claves son las mismas: estar hidratado, consumir abundantes hidratos de carbono, descansar adecuadamente y darlo todo cuando entrenas. A medida que los vasos sanguíneos se dilatan y la sangre fluye, los músculos se hinchan. Este aspecto dura solo unas horas pero es suficiente para lucir este “pump” para lo que necesites ese día.