Antojos de comida basura - Como evitarlos.

Todos tenemos antojos, pero afortunadamente no todo el tiempo. Con estos consejos puedes controlar esos caprichos que te apetecen de vez en cuando y mantenerte en forma.

Detecta tus detonantes

La mayor parte de nosotros somos seres de hábitos, simplemente es como los seres humanos funcionamos. Si quieres hacer algo diferente tienes que romper el ciclo de ese hábito. Por ejemplo, si siempre tomas patatas fritas cuando te sientas en el sofá y enciendes la tele, es  hora de cambiar esa costumbre.

Patatas fritas y apertivios varios. Evita los antojos.
Patatas fritas y apertivios varios. Evita los antojos.

Empieza a ver tu serie favorita en el gimnasio, por ejemplo (normalmente las máquinas de cardio tienen pantallas e incluso puedes ponerte Netflix). Evita la televisión y coge tu libro favorito para leer al aire libre si hace buen tiempo. También puedes hacer algo de cardio en el salón en vez de desplomarte en el sofá.

La clave es interrumpir ese círculo vicioso para que no aparezca ese deseo (sentarte en el sofá, encender la tele, coger la bolsa de patatas).

Permítete sufrir un poco

Los antojos de todo tipo vienen y van, no son algo permanente. La próxima vez que notes que te apetece picotear alimentos poco saludables, simplemente relájate y concéntrate en las sensaciones de tu cuerpo.

¿De dónde viene ese antojo? ¿Qué mensajes te estás dando a ti mismo? Respira hondo. Recuerda que los antojos no son permanentes; este también se irá. No tienes por qué sucumbir esta vez, puedes dejar que pase sin hacer nada.

Busca tu motivación

Si quieres dejar de hacer algo, tienes que encontrar una razón para no hacerlo que sea más importante que la razón para hacerlo. Por ejemplo, si quieres dejar de comer dulces, tienes que saber por qué. Ese porqué debería ser lo suficientemente importante como para darte fuerzas la mayor parte de las veces.

Encuentra una distracción 

Cuando la tentación llama, encuentra algo que hacer. Nuestras mentes necesitan estar ocupadas, así que cuando empieces a entretenerla con otra cosa, esa tentación se irá. 

Controla el estrés

Especialmente si eso que te apetece te da confort, controlar el estrés es la clave. Planea cómo quieres cuidarte sin tener que recurrir a las galletas o a esa bolsa de cacahuetes. Haz deporte de forma regular y duerme al menos siete horas cada noche. Es difícil controlar los antojos cuando estás cansado y estresado.

Analiza si realmente tienes hambre

¿Tienes realmente hambre, lo sientes en tu estómago? ¿O es algo mental? A veces buscamos comer ciertos alimentos cuando estamos aburridos, nos sentimos solos o estamos tristes por alguna circunstancia. La comida no lo va a arreglar. Busca cuál es la causa verdadera y actúa sobre ella.

Finalmente, estar hidratado es importante, ya que muchas veces confundimos la sed con hambre y comemos de más. También es esencial planificar las comidas, ya que si sabes exactamente lo que vas a comer cada día es más difícil que caigas en tentaciones. Ten paciencia contigo mismo, si un día caes en la tentación no pasa nada, inténtalo otra vez. Cada día es una nueva oportunidad para hacerlo mejor.