razones por las que no ves resultados de tus entrenamientos

¿Eres un fanático de las clases cardio de tu gimnasio? ¿Pasas las tardes haciendo spinning? Las clases dirigidas tienen numerosos beneficios y resultados: hacen que te asegures de entrenar entre 45-60 minutos y te ayudan a cambiar tu cuerpo. Entonces, ¿por qué no estás viendo un gran cambio? Aquí te explicamos las principales causas por las que no estás notando demasiados resultados y qué puedes hacer para cambiar esto. 

No te estás esforzando

La mayor parte de los instructores de actividades dirigidas están de acuerdo con esta afirmación: si asistes de manera regular a tus entrenamientos y no ves resultados después de unas cuatro o seis semanas, no estás dando el máximo durante las clases. Es así de simple. Por ejemplo, si vas a una clase cardiovascular de alta intensidad como spinning, tú eres quien controla la resistencia, no tu instructor. Depende exclusivamente de ti aumentar la carga para trabajar en tu máximo. Si no estás siguiendo las instrucciones de forma adecuada y además no trabajas con un pulsómetro, es posible que no veas los resultados que querías. Cuando vayas a tu próxima clase, pregúntate si apenas estás sudando o estás notando como el corazón se te sale del pecho mientras pedaleas. Esfuérzate porque, al final, el progreso que logres será en función de lo que te esfuerces.

No estás prestando atención

Si no estás tonificando tu cuerpo o ganando fuerza, pese a ir dos o tres veces a la semana a Pilates o a BodyPump, quizás deberías analizar qué estás haciendo en clase. Muchas veces, puedes realizar los movimientos de un ejercicio pero si tu postura, alineamiento y velocidad de movimiento no son adecuados, no verás los resultados que deseas. Presta atención en clase para asegurarte de que la forma en la que estás levantando el peso es correcta y que tu velocidad durante la serie de ejercicios no es más rápida que la indicada por tu instructor. Para ponerse en forma, hay que moverse de una forma lenta y controlada, así que presta atención en clase y haz lo que te indique el instructor.

Te estás premiando con comida

Puede ser que estés haciéndolo todo bien en clase pero donde fallas es cuando llegas a casa y sucumbes a las tentaciones. ¿Te estás premiando después de una dura tarde de gimnasio con comida calórica o quizás comes mucho fuera con tus amigos en lugares poco saludables? Lleva cuidado con este hábito de utilizar la comida como premio y, en lugar de eso, prepara snacks que puedas disfrutar después de tu rutina, siempre ricos en proteínas. De esta manera, los tendrás listos para comer, no tendrás tentaciones de comer fuera y tendrás las proteínas de las que tu cuerpo depende cuando acabes de entrenar. 

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